Autores: Birgit Claus Henn, Lourdes Schnaas, Adrienne S. Ettinger, Joel Schwartz, Héctor Lamadrid-Figueroa, Mauricio Hernández-Avila, Chitra Amarasiriwardena, Howard Hu, David C. Bellinger, Robert O. Wright, and Martha María Téllez-Rojo.
Revista: Environmental Health Perspectives, nivel 5
Existen múltiples estudios orientados a identificar los efectos de la exposición a metales tales como el plomo, mercurio o el cadmio, entre otros, en el desarrollo y crecimiento humano. La mayor parte de estos estudios toxicológicos se enfocan en un agente único; por ejemplo, están bien documentados los efectos adversos del plomo en el desarrollo neurológico, e incluyen efectos en la cognición, memoria, comportamiento y función motora. Este abordaje ha permitido identificar toxicidades asociadas con varios químicos peligrosos, sin embargo no refleja situaciones del mundo real en el que los seres humanos están expuestos a múltiples productos químicos a la vez, y es posible que la exposición simultánea a diversos metales pueda tener efectos más graves que la exposición a un metal por sí solo.
El presente estudio examinó si la co-exposición a manganeso y plomo en la infancia temprana (1 a 3 años de edad) se asocia con deficiencias en el desarrollo neurológico más graves de las que se han observado en la exposición a cada uno de estos metales por separado. Para ello, se midió la presencia de plomo y manganeso en sangre de 455 niños de una cohorte longitudinal en la Ciudad de México, y se evaluó su neurodesarrollo utilizando las Escalas de Bayley de Desarrollo Infantil-II
Los resultados del estudio arrojan evidencia de sinergia entre el plomo y el manganeso, mediante la cual se incrementó la toxicidad del plomo entre los niños con co-exposición al manganeso. Las medias (± DE) de las concentraciones en sangre a los 12 y los 24 meses de los niños fueron, respectivamente, 24.7 ± 5.9 μg/L y 21,5 ± 7,4 μg/L de manganeso y 5.1 ± 2.6 μg /dL y 5.0 ± 2.9 μg /dL de plomo. Los modelos de efectos mixtos, incluyendo las puntuaciones de Bayley, mostraron una interacción significativa con el tiempo: quintil más alto de manganeso × plomo continuo; puntuación de desarrollo mental, β = -1.27 [95% IC: -2.18, -0.37]; puntuación de desarrollo psicomotor, β = -0.92 (95% IC: -1.76 a -0.09).
Las pendientes para el efecto estimado del plomo a 12 meses sobre el desarrollo mental a 18 meses y las puntuaciones de desarrollo psicomotor a 24-36 meses fueron más pronunciadas para niños con altos niveles de manganeso que para los niños con niveles medios de manganeso.
Estos resultados destacan la importancia de comprender los efectos de la exposición mixta en salud, en particular durante etapas de desarrollo potencialmente sensibles, como la infancia temprana.
Claus Henn B, Schnaas L, Ettinger AS, Schwartz J, Lamadrid-Figueroa H, et al. Associations of Early Childhood Manganese and Lead Coexposure with Neurodevelopment. Environ Health Perspect 120:126–131 (2012).







Buen día, una pregunta un niño de 13 años que estuvo expuesto ocasionalmente a los olores de pintura durante sus etapas tempra de vida hasta los 8 años aun pudo haber absorvido plomo? y si fué asi aun puede tener sus niveles de plomo alto?. Gracias
“Sí, en caso de que las pinturas contuvieran plomo, es posible que el niño lo haya absorbido. El plomo tiende a acumularse en los huesos y liberarse lentamente en el transcurso de 15 a 20 años, por lo que aún hoy podría tener niveles elevados del metal. Es importante aclarar que no todas las pinturas contienen plomo, por lo que el que el niño haya absorbido plomo o no, es incierto. Le recomendamos consultar con su pediatra para que estudie el caso y le recomiende las pruebas diagnósticas y tratamiento adecuado, si éste fuese necesario.”
Héctor Lamadrid Figueroa,
Doctor en Ciencias con concentración en Epidemiología
Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas, Instituto Nacional de Salud Pública